El pasado domingo vivimos un culto de adoración inolvidable. La presencia de Dios se hizo sentir de una manera especial desde los primeros momentos de alabanza, tocando el corazón de todos los presentes.
Hermanos que llevaban tiempo batallando con situaciones difíciles encontraron paz y renovación. Varios testimonios de sanidad y restauración fueron compartidos al final del servicio, llenando de gozo a toda la congregación.
Te invitamos a nuestro próximo culto este domingo. No importa cómo llegues, lo que importa es que vengas. Dios tiene algo especial preparado para ti.
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