Durante tres días intensos de oración, alabanza y estudio de la Palabra, nuestra congregación vivió un retiro espiritual que dejó una huella profunda en cada participante.
Las noches de adoración, los momentos de reflexión personal y la comunión entre hermanos crearon un ambiente donde Dios habló de manera clara y poderosa. Muchos regresaron transformados.
¿No pudiste asistir esta vez? Pronto anunciaremos las fechas del próximo retiro. No te lo pierdas — es una experiencia que cambia perspectivas y renueva el espíritu.
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